Geografía de la Maternidad
Veo la maternidad como un territorio por el que caminamos
Un territorio que cambia, como cambia la tierra cuando se mueve el interior del planeta.
Y nosotras cambiamos con él.
A veces el camino es llano y soleado,
cruzamos riachuelos frescos o nos tumbamos en un campo de cosquillas
para observar el cielo con calma.
A veces el camino se hace cuesta arriba y llegar a la cima requiere esfuerzo,
otras, el camino es cuesta abajo y sentimos que caemos sin frenos.
Podemos encontrarnos con grietas abismales que dan vértigo
o con pantanos que nos atrapan los pies y nos impiden avanzar.
Hay caminos que nos sorprenden, otros que nos asustan
y algunos que nunca hubiéramos elegido recorrer.
El camino no nos define como madres
y cuando se hace en solitario, puede resultar mucho más difícil.
La palabra acompañar tiene su origen en el gesto de quienes
compartían el pan al encontrarse por los caminos.
Para mí, acompañar en la maternidad significa acercarnos a tu territorio,
explorar tu historia y tus peculiaridades
y juntas ir dibujando mapas que orienten,
herramientas que ayuden a construir, puentes que permitan cruzar
y muros que puedan proteger.
No para decirte por dónde tienes que caminar, ni para recorrer el camino en tu lugar,
sino para que seas tú quien pueda pisar tu propio territorio
y habitarlo con mayor seguridad, confianza y conexión contigo misma.

